HISTORIA DE LOS PRINCIPALES MONUMENTOS
Castillo de San Felipe de Barajas
Es la edificación militar española más grande del Nuevo Mundo. Originalmente se construyó en 1536, siendo ampliado de acuerdo a la necesidad hasta 1657. Se llamó en un principio Castillo de San Lázaro.
Entre sus partes podemos destacar: la entrada principal, la plaza de armas, una garita de guardia, la residencia del castellano, la cocina, una Santa Bárbara, el tendal para el artillero, un aljibe, varias galerías subterráneas, emplazamientos de artillería y algunos almacenes de pólvora.
Fue un fiel defensor de la ciudad que, sin embargo, cayó una vez en manos del Barón de Pointis. |
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El Cerro de La Popa es un buen sitio para apreciar la Ciudad Heroica de lejos, con una hermosa vista que cubre el Mar Caribe, la Isla de Tierrabomba, el sector turístico, el centro amurallado, La Boquilla, la zona norte y la ciudad en general.
En tiempos de la Colonia a sus alrededores había haciendas, estancias y pesquerías. El Cabildo de Cartagena de Indias consideró necesario fundar un convento en la cima del Cerro de La Popa para los feligreses de la zona, quienes colaboraron en el desmonte y limpieza del área (esto ocurrió a comienzos del siglo XVII). Con colectas se recogió para montar una capilla de madera con una choza al lado.
Como superior del monasterio fue designado Fray Alonso de La Cruz Paredes, quien estando en el convento del desierto de Ráquira había recibido un mensaje divino que le encomendaba la fundación y construcción de un convento de la orden de San Agustín en la cima del cerro más próximo a la ciudad de Cartagena de Indias.
Fue entonces fundado el Convento de Nuestra Señora de La Candelaria. Más tarde la tosca iglesia de madera fue derribada y en su lugar puesta otra de cal y canto. Una hospedería también fue construida para recibir a los visitantes y peregrinos.
Fue usado como cuartel y fortín durante la Independencia y las guerras civiles del siglo XIX. Por leyes políticas fue abandonado a su suerte hasta que en 1964 lo restauraron los religiosos agustinos. Hoy en día es uno de los sitios más visitados de Cartagena de Indias.
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En Septiembre de 1610 fue instaurada la Inquisición en Cartagena de Indias. Su jurisdicción abarcaba el Nuevo Reino de Granada y Venezuela hasta Nicaragua, Panamá, Santo Domingo y las Islas de Barlovento. El Tribunal de Penas del Santo Oficio tuvo aquí su sede principal. Este edificio es considerado una de las casas típicas de la arquitectura civil de la Cartagena de Indias del siglo XVIII. Se distribuyen en su interior lo que en su momento fueron cárceles y cámaras de tortura. La Inquisición tuvo como objetivo juzgar los delitos contra la fe cristiana, y nunca reconoció inocentes.
El Santo Oficio permaneció en Cartagena de Indias hasta 1811 cuando estalló el movimiento independentista y los inquisidores fueron expulsados. Luego habrían de regresar en 1815 con El Pacificador Pablo Morillo, hasta 1821, año en que fueron erradicados definitivamente.
La fachada del Palacio de la Inquisición, de rejas en su parte inferior y balcones en el piso superior son las características de las casa coloniales de la ciudad. La entrada principal es de estilo barroco con molduras mixtilíneas.
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Construidos a principios del siglo XVII por los jesuitas. Lleva el nombre de quien fuera el defensor y protector de los esclavos y hubiera de llamarse "Esclavo de los esclavos" y "El Apóstol de los Negros".
San Pedro Claver vivió en este monasterio hasta sus últimos días en Cartagena de Indias. Hay también un museo arqueológico
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Inaugurado por el Banco de La República, en 1982 abre sus puertas al público en Cartagena de Indias, con una colección de oro y cerámica de las principales culturas precolombinas.
El 20 de julio de 1984 es remodelado por primera vez, constituyéndose en un museo regional de la cultura Zenú.
El Museo del Oro está situado en Cartagena de Indias, Colombia, en el sector amurallado, Plaza de Bolívar.
Contenido
Contiene el más bello testimonio de la cultura Zenú. A través de sus diferentes salones el visitante podrá apreciar las manifestaciones de este grupo indígena.
La colección la componen 538 piezas de orfebrería, 61 piezas de cerámica, 12 piezas de líticos, 48 piezas de conchas y 6 piezas de hueso.
El Museo del Oro ha significado para la ciudad y la región un importante esfuerzo creativo, didáctico y económico cuyo resultado se reconoce en las múltiples iniciativas culturales que se han generado a partir de la actividad del banco de la República y en el aumento constante del número de personas que aprovechan las oportunidades culturales que se brindan. |
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